Tips para crear un espacio industrial.

Por: Ana María Quintero Medina

Tiempo de lectura: 2 minutos

El estilo industrial es un concepto donde prima el aprovechamiento de espacios integrados, acabados y ciertos elementos propios de la vida fabril de las grandes ciudades.

Este estilo nació en Nueva York dándole nueva vida a antiguas fábricas y depósitos industriales que habían caído en desuso; por supuesto que parte del mobiliario utilitarista como las mesas de trabajo, escalerillas, lockers y las grandes lámparas en campana, consiguieron quedarse en el proceso de adaptación para aportar ese toque que hace tan distintivo a este estilo.

Hoy te daremos unos consejos para que tus espacios puedan convertirse en áreas que te transporten a esa dinámica vida de la urbe y la industria.

1. Siente la piel del espacio.

Debemos mostrar aquello que está oculto. Por lo que una de las claves es la desnudez en los materiales y acabados, es abrazar y dejarnos cautivar por la belleza de las paredes de ladrillo y del concreto de las columnas y el de las vigas. Se trata de mostrar los elementos que componen la estructura del espacio y destacar su belleza naturalmente.

2. Pon los pies sobre la madera.

Para quienes creen que los espacios industriales son fríos y faltos de vida, tal vez les interese saber que en su momento de esplendor estos espacios también estaban habitados por maderas naturales densas y hermosas, como el roble o la teca, por su resistencia al alto tráfico. Podrás explorar texturas y colores para los pisos, mesas o mesones; seguro crearán contrastes que llenarán de calidez tus espacios.

3. Concéntrate en la luz

En el mundo industrial es fundamental aprovechar la luz solar natural para invadir el espacio a través de los grandes ventanales que hacen parte integral de este estilo. La luz natural acentúa y resalta virtuosamente las texturas de los acabados y te permite aprovechar los colores claros aplicados en concretos lavados o en paredes con más saturación de blanco.

 

4. Déjate llevar por el metal.

El metal es quizá uno de los elementos más definidos y expresivos de este estilo. Lo podemos encontrar en marcos de grandes ventanales, biombos y en el mobiliario, desde el acero crudo hasta el metal pintado de verde olivo o negro.

5. No te desconectes de lo natural

Hoy más que antes se ha convertido en una necesidad apremiante la introducción de la naturaleza en nuestros espacios; a pesar de tratarse de un estilo muy sólido, recibe muy bien los destellos de verde que puedes conseguir incorporando plantas, desde pequeños arbustos hasta delicados tallos con hojas y pliegues anchos.

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